viernes, 24 de diciembre de 2010

Noches rituales I










La playa de Almería de noche, 1882 - óleo sobre lienzo
Darío Regoyos y Valdés






Sabed: si se la escucha,
se oye latir la piedra.
Y resuenan y acordan y hermanan sus voces los siglos
en la dura madera.

Hoy la noche es la mano
que pulsa la piedra y la estrella,
y el corazón el dorado racimo
que va de la estrella a la piedra,
que va de la piedra a la estrella.

Qué silenciosa mano
el corazón aprieta.
Y cómo cae el zumo
y rocía la hierba,
y humedece las calles,
la silenciosa piedra,
las fuentes donde todos
los astros se reflejan.

Maravillosa llama,
inextinguible hoguera,
faro celeste que alumbre a los que anden
con sus vidas a cuestas,
cuando ya no seamos
sino viento que pasa y no mueve la rama,
sino mar que se agita y no pone temblor en la playa desierta.

Maravillosa llama,
inextinguible hoguera,
encendido celaje
interior, agua eterna
que se agita, que corre
de la piedra a la estrella,
de la estrella a la piedra.




POEMA PARA UNA NOCHEBUENA
(Noche hermosa)




José Hierro






1 comentario:

Víctor Marín Gómez dijo...

Esta noche tan abierta cojo mi libro de Hierro y descubro este poema.

Para publicarlo en mi blog encuentro el tuyo. Con el tiempo ya veré que tipo de conexión se ha creado.

Seguro que buena;)