miércoles, 2 de julio de 2008

señora rara










Me gusta, lo confieso, estar atada,
adoro el sado imaginario fuerte,
que, simbólicamente, me den muerte
de cualquier forma: ahorcada, fusilada…

Me gusta, no lo oculto, ser vendada
y sentirme indefensa y toda suerte
de cadenas y esposas; me divierte
ser, simuladamente, torturada.

Siempre me pongo medias de costura,
la ropa interior negra y el liguero,
tacones altos, roja manicura…
dar a mi amante gusto, nunca avara,
es la sexual conducta que prefiero.

Sin duda soy una mujer muy rara.




A la Cenobia calderoniana, reina encadenada de Palmira.


José Alcalá Zamora.






















Trevor Watson




































1 comentario:

Srta.Marta dijo...

Releo días despues... soy rara?

Sí, soy rara... vale... lo confieso... pero Señorita Rara...